Grasa Localizada

La grasa localizada es una patología que se produce cuando una de glándulas de nuestro cuerpo adquiere un rol excesivamente dominante provocando alteraciones en la silueta del cuerpo por sobre acumulación de grasas en zonas determinadas. Esto puede afectar tantos a personas gruesas como delgadas, y quienes la sufren experimentan una gran frustración por el aspecto inarmónico de su cuerpo a pesar de dietas y ejercicios que se puedan realizar.

Por eso es vital determinar cuál es la glándula dominante del paciente. Estas son cuatro: la Pituitaria, las glándulas adrenales, las gónadas y el páncreas.

Es normal que una de ellas asuma un rol más activo. Por eso hace algunos acumulan grasa por ejemplo en el abdomen, mientras otros la acumulan en las caderas. Cuando las glándulas dominantes son las glándulas adrenales o glándulas masculinas la persona acumula grasa en la espalda, el pecho, los brazos y los hombros. Cuando se trata del páncreas, la tendencia es acumular grasa en el abdomen y el talle, lo que comúnmente se conoce como cuerpo de manzana.

La acumulación de grasa en las caderas o piernas se debe a que las gónadas o glándulas sexuales femeninas están trabajando en exceso. Si la grasa aumenta en todas las partes del cuerpo es porque la dominante es la pituitaria que controla todas las glándulas del organismo. El efecto es similar a la de un niño, que acumula grasa en cara, brazos hombros, pecho, piernas, muñecas y caderas.

El secreto para eliminar la grasa en zonas localizadas es conocer que alimentos activan el funcionamiento de cada glándula para reducir su consumo.